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Pepón Nieto

ENTREVISTA PEPON NIETO
Javier Espinosa

He quedado con Pepón a la entrada del Teatro Bellas Artes que es donde está representando La Culpa en Madrid. Llega muy puntual en una tarde cargada de frío y escalofríos. Me mira desde esos ojos azules que me hablan de alguien con un gran corazón, de esos que te llevarías de cafés y cañas y con el que  no dejarías de hablar. Nos reconocemos y nos vamos a una cafetería frente al teatro donde buscamos un rincón tranquilo donde yo pueda disfrutar de esa hora de preguntas y respuestas. Estoy emocionado, admiro a Pepón desde siempre y aunque su carrera se llena de decenas de personajes, no sé por qué me quedé prendado de aquel lleno de ternura en Perdona Bonita Pero Lucas Me Quería A Mi.

Y después de hablar de cosas nuestras me lanzo a cosas para vosotros.

¿EN QUÉ MOMENTO DE TU CARRERA SIENTES QUE ESTÁS?
Yo creo que estoy muy tranquilo en el teatro. Hago funciones que me gustan. Puedo acceder a proyectos que me parecen interesantes y si no accedo a ellos los genero. Produzco desde hace más de diez años y, por ejemplo, los cuatro o cinco últimos espectáculos los he producido yo. En ese sentido soy, para bien o para mal bastante dueño de mi trabajo, en cuanto al teatro. Además soy un privilegiado. Llevo años enganchando una función con otra en la programación de la cartelera de Madrid y en gira. Los espectáculos me duran años. En teatro me siento muy tranquilo. Al contrario que en la tele y el cine: primero porque no eres dueño de tu trabajo. Siempre estás en manos del proceso lógico de una serie o de una película. Nunca terminas siendo dueño de lo que hay. En el teatro cuando se levanta el telón, el director  no está y tú eres el rey del mambo para bien o para mal. En el cine no. Siempre es una sorpresa el ver qué se ha hecho con tu trabajo. Quizás por eso, por no ser dueño al cien por cien de lo que haces, siento que no estoy igual de tranquilo que en el teatro. Por ejemplo en el audiovisual estoy siempre esperando que suene el teléfono para alguna película o serie. En el teatro sé que cuando hay una racha en la que no hay un texto que me ofrezcan algo que realmente me interese, pues yo lo genero. Y eso me da mucha más tranquilidad.

HABLAME ENTONCES DE TU TRAYECTORIA EN EL TEATRO.
Fíjate, la gente va y me dice: “te prodigas más ahora en el teatro, estás haciendo más…”, y es que yo nunca he dejado de hacerlo. Lo que pasa es que sí es cierto que ahora últimamente voy enganchando una cosa con otra. Antes, en otra racha de mi vida –porque siempre son rachas-, pues ha dependido de donde estés. Por ejemplo si estás en una serie de largo recorrido que dura cinco años y tiene un montón de temporadas, es muy difícil compaginarlo con el teatro, con una gira…  Pero yo empecé haciendo teatro y creo que seguiré en él hasta que decida no dedicarme más a esto o a lo mejor ya no me dé más de sí la memoria.

UFF, NO SABES CÓMO ADMIRO ESA MEMORIA QUE TENÉIS.
Es un ejercicio. Al final se convierte en algo mecánico el aprenderte los textos y forma parte de nuestro trabajo. Fíjate que los actores cotizamos hasta que somos muy mayores porque a todos nos gusta mucho lo que hacemos y nos gustaría poder dedicarle  el mayor tiempo posible. Ahí tienes a Héctor Alterio haciendo teatro con 90 años, a Lola Herrera, Concha Velasco, Magüi Mira… hay un montón de actores que podrían estar jubilados y siguen ahí. Y dependerá siempre de la memoria, de la capacidad que tengamos de aprendernos los textos y estar encima de un escenario.


¿QUE ES LA CULPA?
Bueno, La Culpa es la última función que ha escrito David Mamet. Se estrenó en el 2017 en Nueva York en el Off-Broadway y ahora España es el primer país fuera de Estados Unidos donde se representa. La Culpa es un texto muy Mamet y en la versión original se llama The Penitent (El Penitente). Aquí le han cambiado el título por esas cosas de penitente de nuestra cultura que parece que estamos hablando de Semana Santa, aunque es verdad que la religión tiene mucho que ver en esta obra. Es la historia de un psiquiatra, que es el personaje que yo interpreto, que tiene un paciente que es un chico joven que ha cogido una pistola y ha matado indiscriminadamente a 10 personas cometiendo una masacre. Entonces a este psiquiatra la defensa del chico le pide que testifique, que entregue las notas de la sesión, para intentar que la pena del muchacho sea menor e intentar encontrar argumentos para reducirle la condena. Este psiquiatra, moralmente, dice que no, que no va a defender al chico y que luego, además, hay un juramento hipocrático, como los sacerdotes que no pueden decir nada en el secreto de la confesión. Por lo tanto se niega y la opinión pública, los medios de comunicación, su entorno más cercano, directamente su mujer, van haciendo que su vida se derrumbe completamente. Es la historia de un personaje vapuleado y destruido por la situación. Es un personaje que vive la amargura en un proceso tremendo. Y también es la crónica de una muerte sentimental, que es su relación de pareja. Mamet es probablemente de los pocos clásicos vivos que hay. Uno de los autores contemporáneos más importantes que tenemos, un guionista maravilloso, premio Pulitzer. Es un autor muy reconocido y respetado. Yo creo que Mamet lo que hace realmente no es tanto contar una historia en concreto, sino poner encima del tapete una serie de temas que le gusta tocar como por ejemplo el poder, los medios de comunicación, la justicia, la religión… para que el público sea activo y responda a esas preguntas. Él no da respuestas, él da preguntas y yo creo que es una función que cuando termina genera mucha controversias y debate. La gente sigue hablando y no solo después de la función, sino al día siguiente, porque genera mucho conflicto.  El espectador que se sienta a ver la Culpa  no se sienta solo a ver un espectáculo que dura una hora y diez, el espectador tiene que pensar, tiene que estar atento a lo que está ocurriendo.  Reconozco que he hecho mucho teatro cuyo único fin era divertir, un objetivo difícil de conseguir en muchas ocasiones y  no por ello menos valioso, pero este teatro que te hace pensar a mi me gusta mucho.

COMO HA SIDO METERTE EN LA PIEL DE UN PSIQUIATRA.
Bueno, yo soy un actor muy de hacer. De los que piensan muy poco y hacen. Hago, voy probando… a mi el período de ensayo es lo que más me gusta. Lo que me gustaría es ensayar una función, hacerla un mes y luego ponerme de nuevo a ensayar. Soy muy de tirarme al charco y probar cosas… Sin embargo, en esta función hemos hablado mucho, muchísimo. Creo que hemos hablado más de lo que hemos ensayado. Esas conversaciones con el director, con Juan Carlos Rubio, esos acuerdos a los que he llegado con Ana Fernández, con Miguel Hermoso, con Magüi Mira para la construcción de ese personaje. Ese entender la historia y desde el sitio que la queremos contar, cómo la queremos contar, es lo que me ha hecho ir componiendo el personaje. Y luego el personaje tiene una amargura de la que te hablé antes. Hay una impotencia en no poder hacer nada. Fíjate qué hábil que es Mamet:  el chico al que ha tratado el psiquiatra, que ha cometido esos crímenes, es homosexual y entonces dice que el psiquiatra no lo ha tratado bien, no ha hecho bien su trabajo porque es homófobo, porque no soportaba que fuese homosexual. Mentira. Entonces la prensa coge un artículo que el psiquiatra escribió hace tiempo y que titulaba “La homosexualidad como forma de evolución” y cambia una palabra para poner “La homosexualidad como forma de aberración”, con lo que lo convierten en un homófobo que, en realidad, es responsable de la muerte de diez personas por no haber hecho bien su trabajo. Vemos cómo los medios de comunicación, una vez que ya han vendido al asesino, ahora tienen que seguir buscando nuevos monstruos y cómo al psiquiatra le destruyen la vida todos, su entorno, sus amigos, su mujer…, cómo los medios de comunicación pueden destruir una vida con una mentira.  Si yo tuviera que elegir unas palabras que definiesen la situación de este personaje serían impotencia y amargura.

¿CÓMO ES TRABAJAR CON JUAN CARLOS RUBIO Y EL ELENCO DE ACTORES QUE COMPARTEN OBRA CONTIGO?
Bueno, yo con Juan Carlos no había trabajado antes. Lo conocía de vista, de ver cosas que había dirigido y de que nos habían presentado en una ocasión. Entonces BernaBé Rico, que es productor y ha hecho la versión de Mamet, y Juan Carlos me ofrecieron el texto  pero yo estaba haciendo La Comedia de las Mentiras y no podía dejarlo y me esperaron. Y bendita espera. No tengo más que palabras de agradecimiento a que me hayan esperado porque ha sido un disfrute trabajar con Juan Carlos. Además creo que ha sido un descubrimiento para los dos y vamos a trabajar más juntos seguro. No sé qué, ni qué haremos pero seguro que sí. Y es que ha sido un trabajo muy intenso, de mucha predisposición profesional, de estar durante un mes y medio de ensayos con esta función solamente en nuestra cabeza. No hablábamos de otra cosa. Tengo la sensación de que me ha cogido de la mano y me ha llevado a buen puerto, me ha cuidado como actor y me ha cuidado personalmente. Luego con Miguel Hermoso ya había trabajado en una función anteriormente y una película. Es un actor fabuloso y le tengo mucho cariño. Luego con Ana, maravillosa,  nos conocemos de hace mucho tiempo pero no habíamos trabajado nunca juntos me ha sido muy sencillo el colgarme de su mirada y dejarme llevar. Luego está Magüi Mira que es un lujo trabajar con ella, cómo hace ese personaje inquietante, raro, que no sabes por dónde te va a salir…  pero además está no solo el respeto y admiración que me a mi me produce como actriz sino como persona…


¿TIENES MÁS PROYECTOS?

Empiezo ahora una serie en abril; tengo pendiente de estreno la película de Marina Sereserky Lo Nunca Visto y también vamos  a empezar a rodar una película y, claro,  tenemos Culpa hasta enero de 2020, así que…

¿HARÉIS GIRA?
Sí, sí, estamos hasta el 24 de marzo y justo el fin de semana siguiente empezamos en Valencia.

NUESTRA REVISTA HABLA DE AMOR Y COMPROMISO. ¿QUÉ LUGAR OCUPA EL AMOR EN TU VIDA?
El amor ocupa el 100% de mi vida. No el amor por una persona, el amor por mi trabajo, no entendería mi trabajo sin amor, no entendería mi vida sin el amor a mi familia y a la gente que me rodea. Es el motor que nos mueve.

HABLAME DE TU RESTAURANTE.
Se llama Marengo en la Calle Colmenares 5 en Madrid, detrás de la Plaza del Rey. Marengo es un proyecto que mi hermana con su socia Laura Quintanilla abrieron en Vejer de la Frontera hace más de cinco años trabajando el producto de allí, una cocina con una base muy importante pero dándole una vueltecita con un toque de Málaga, mucho con el producto de Cádiz, el atún de Almadraba, la ternera de la Janda, los productos de la comarca de La Janda de Vejer de la Frontera. Después de 5 años allí, al ser un restaurante de temporada, mi hermana estaba buscando algo de más continuidad y yo empecé mirando algo en Madrid. Al final le encontramos un local, me lié la manta a la cabeza y me he asociado con ella. Después que yo huí de la hostelería porque mi familia se ha dedicado toda la vida a eso pero como la cabra tira al monte pues monté Marengo Madrid con mi hermana. El concepto es el mismo. La idea es la misma. La misma carta. Hemos conseguido que nos sirvan el mismo atún de Almadraba, la ternera… y si aquí se pone un plato nuevo se pone allí y viceversa. El concepto es que quien vaya a comer allí venga a Madrid y pueda comer igual de bien.  La idea de montarlo en Madrid fue porque allí veranea mucha gente de la capital y teníamos mucho cliente que nos decía: “Ay, si tuviésemos esto en Madrid…” Pues ya está… un trocito de Cádiz en Madrid: una carta pequeña pero muy completita y dándole prioridad al producto, pero con una pequeña vuelta para que no sea lo que estamos acostumbrados.

NUESTRA REVISTA HABLA DE AMOR Y COMPROMISO… DIME,  ¿EL SIGLO XXI SE LO ESTÁ PONIENDO DIFICIL AL ALMOR?
Creo que hay que diferenciar lo que es amor y qué es echar un polvo. Por ejemplo todas estas redes sociales para encontrar gente de forma fácil, hace que echar un polvo sea más fácil…  Aunque yo creo que para que aparezca el amor se tienen que dar los factores de siempre. No creo que porque haya una página de estas no quiere decir que quien aparezca vaya a ser tu amor, puede ser más fácil encontrar a una persona pero tiene que reunir unas características. No te vas a enamorar del primero que aparezca. Es cierto que es más fácil en el sentido de que hay más medios pero eso no quiere decir que el encuentro sea fructífero, luego que surja el amor dependerá de la predisposición de ambos, de lo que se sienta o se necesite.

Y el amor no lo tiene difícil en este siglo pues hay más vías de conocer gente. Ahora es mucho más sencillo conocer, hablar, chatear, intercambiarte fotos con una persona que está en Zaragoza o Valladolid y tú en Madrid, con lo que el abanico se amplia y, quizás, al abrirse este abanico, nos volvemos más exigentes en el sentido que no nos conformamos con cualquier cosa. Pero también está muy bien. A mi me dicen que las parejas de antes aguantaban más porque se aguantaban mucho. Pues yo no, prefiero tener tres meses de calidad que tres años de amor de garrafón.

Y me quedo mirando a Pepón y a ese amor de garrafón. No me puede gustar más la definición: amor de garrafón.  

Así que se levanta porque en una hora tiene función y yo voy a ser testigo de la amargura de ese psiquiatra al que la vida le pesa. Y me siento en esas tinieblas que dan paso a la magia del teatro. Y los veo. Lo veo. Siento cada una de sus frases y lo veo pasear dueño del escenario, masticando cada palabra y proyectando la pena… Me quedo con esas horas y luego puede que me vaya a Marengo y me lleve un trocito de Cádiz.

Hoy he conocido a Pepón Nieto y me he quedado con una sonrisa de agradecimiento para siempre…

No me quiero despedir sin dejaros sus redes sociales para que no os perdáis nada de lo que está haciendo:

Instagram: peponnieto
Instagram: marengomadrid
Instagram: marengovejer

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