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Alejandro Cabrera

El Observador de la Belleza



Hace muchos años, más de los que me gustaría, empecé a interesarme en la fotografía sobrecogida por imágenes de una belleza extraordinaria que me rizaban las pestañas desde las páginas de las revistas de moda más importantes. Por entonces, acababa de terminar mis estudios de Diseño de Moda, que era como un apellido más que te sumabas si querías ser cool en los 80. Pero yo estudié cinco preciosos y largos años para darme cuenta, al final, de que la fotografía me gustaba infinitamente más que cortar y coser, porque además toda esa tela me daba un poquito igual.

Alejandro Cabrera era ya, por entonces, un gran mito. Un mito por su impresionante trabajo, por su elegancia, por su increíble tratamiento de la luz y por sus retratos y composiciones, que le hacían a mis ojos y a los de cualquier experto, un artistazo de la talla de Arthur Elgort o Patrick Demarchelier. Nadie como él ha retratado con más glamour a las mujeres y ha conseguido otorgar a los hombres belleza y masculinidad. Nadie como este monstruo ha captado el alma de los protagonistas de una movida que, aunque ahora nos parece lejana, empapó nuestras vidas con una voracidad que nos dejó a todos un poquito tocados. Y creo que así seguimos…
Alejandro habla conmigo en esta entrevista que me hace doblar rodilla en una reverencia permanente, porque un genio es un genio, en los años 80 o casi treinta años después. El talento perdura con los años y engrandece cada célula hasta el final de los finales, que esperemos no nos llegue nunca o, al menos, que se retrase en un atasco permanente.


Toda una vida dedicada a la fotografía y especialmente a la de moda. Has caminado mucho y has “chocado” con muchísima gente supongo. Como se dice habitualmente, has conocido a todo el mundo…Te tocó de lleno la movida y sus personajes más emblemáticos. Fue algo muy grande que, seguro, no se digiere fácil. Pero me encantaría saber de alguno de estos personajes que, de verdad, te impresionara y algún otro que quedó bien guardadito en el cajón de “Olvidar”…

Ninguno para olvidar, y el resto, todos me han impresionado de alguna manera

Aquella fue una época de diseñadores… no quiero retrotraerme todo el rato a esos años, la verdad. Lo pasado, pasado está, pero es que eran interesantes. ¿Hubo alguno que te hiciera dedicarle una especial atención?

De mi generación a la que más he admirado es a Sybilla

Tu tratamiento de la luz impecable y tus encuadres mágicos me dejaron la retina entre tonta y capturada. Cuéntame cómo decides una sesión…

Depende de cual sea el encargo o la motivación, pero como tu bien dices, que tenga un encuadre impecable y una luz mágica.

Y siempre me viene a la cabeza tu elegancia…¿no crees que ahora la elegancia está como perdida por una calle desconocida y no sabe cómo volver? Estoy muy pesadita pero es que veo que hemos perdido encanto…

No abunda, pero nunca desparece del todo, en el mundo de la moda todo son tendencias

Grandes personajes, modelos de culto, profesionales con medallita, una gran época. Siempre pienso que hoy en día ha cambiado el decorado. Y tú aquí sigues, impertérrito, igual de genio, igual de monstruo, pero con distintos protagonistas. ¿Mejor ahora o mejor antes? Sigo igual…

Ahora me relaciono social y profesionalmente mucho menos que años atrás, pero sigo retratando a la mayoría de las personas que despiertan mi interés y admiración

Con la fotografía digital ha cambiado todo mucho…. ¿Crees que ha abaratado el trabajo de los profesionales de toda una vida, que ahora todo el mundo es fotógrafo?

El salto a la fotografía digital ha allanado el aspecto técnico y económico de fotografiar lo que hace que la oferta de personas capaces de capturar imágenes con una calidad aceptable haya aumentado exponencialmente y esto, unido al bajo nivel de exigencia por parte de los clientes, nos ha llevado a este abaratamiento de la fotografía profesional.

Muchos grandes fotógrafos desistieron ante la avalancha de teléfonos móviles con mil filtros, de las cámaras supra inteligentes y frente a una tecnología, que si no es hostil, al menos es antipática como una maestrita rimbombante. ¿Alguna vez pensaste en dejarlo?

Nunca, jamás… simplemente me he adaptado a las nuevas tecnologías y a sus ventajas.

De toda tu obra artística ¿qué elegirías si tuvieras que dejar algo para que aprendieran las futuras generaciones?

Creo que es el conjunto de mi trabajo, y en especial mis imágenes en blanco y negro

Fotos cortesía de Alejandro Cabrera

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