Seleccionar página

Protocolo

Las Invitaciones

Por si no teníais “nada” que hacer hay que añadir otra cosita a la lista y además es absolutamente imprescindible: las invitaciones.

Como todo en las bodas, también en este caso debemos seguir un protocolo; tanto si van a ser unas invitaciones formales como si no, porque todas deben mostrar indicaciones y hay que decidir todos los detalles. Desde el diseño, los datos a incluir y las información que queramos facilitar a nuestros invitados.

Podéis contratar a un profesional que seguramente tendrá un montón de modelos con textos pre-definidos, diferentes tipos de papel, gramaje, color, sobres, tipos de letra y todo lo necesario para ahorraros un montón de trabajo. Pero también es posible que prefiráis diseñarlas vosotros mismos, y en ese caso va a resultar bastante más engorroso pero seguro que también será mucho más personal.

Vamos a intentar echaros una mano.

¿Qué datos incluir en las invitaciones?

Sean formales o no,  siempre deben contener ciertos datos y tenéis que estar muy atentos para no olvidar ninguno:

Nombre de los novios

Nombre de los padres (esto para las bodas más clásicas en las que queráis que vuestros padres estén presentes)

Día de la boda. Se puede poner en número pero resulta más formal en letra.

Hora exacta. En número o letra (Misma regla que para la fecha)

Lugar de la ceremonia. Claro y bien especificado, con la dirección clara, calle, número,etc.

Lugar donde se celebrará el banquete o la fiesta. Esto también puede ir incluido, aunque algunas personas prefieren ponerlo en una hojita aparte.

Pueblo, ciudad o país y año.

Si no queréis que en la fiesta haya niños u os apetece que los invitados traigan perros, por poner un ejemplo, es mejor advertirlo. Pero, sinceramente, quedará horrible en la invitación, así que mejor sería incluir estos detalles en la separata de la fiesta, porque está claro que no vais a poder eliminar los niños de la familia en la ceremonia y los perros, como que no los veo yo trotando por ayuntamientos o juzgados. Si el lugar de la ceremonia y el de la celebración es el mismo y muy informal, la cosa cambia. Pero advertid cualquier norma que queráis que se cumpla.

Podéis agregar SRC (Se Ruega Contestación). De esta manera tendréis claro quienes acudirán con total seguridad.

Podéis incluir dentro  del sobre un pequeño planito si tanto el lugar de la ceremonia (en el campo, en un pueblo lejano o una playa escondida) como el de la celebración (una finca, un castillo o cualquier otro sitio remoto) son difíciles de encontrar. Es importante incluso si habéis contratado un autobús para los invitados porque habrá gente que prefiera ir  en su coche.

Si habéis encargado una Lista de Bodas tenéis que adjuntar la tarjeta del sitio que habéis elegido en el sobre de la invitación.

En las invitaciones formales suelen ser los padres de ambos (que irán en la parte superior, unos a la derecha y otros a la izquierda) quienes anuncian la boda con un texto del tipo: …” Nos complace  comunicar el enlace de nuestros hijos (solo vuestro nombre de pila y en el centro) que tendrá lugar tal día a tal hora en tal lugar (abajo)”…

En las invitaciones menos formales, podéis ser vosotros los que anunciéis vuestro compromiso pero, eso sí, incluyendo los mismos datos. No os saltéis ni uno.

¿Cuantas invitaciones se deben encargar?

Debéis depurar la lista de invitados y decidir el número final de personas que queráis que asistan.

Pensad que no hace falta una invitación por persona, la regla general es esta:

Una invitación por familia. En el sobre podéis poner Familia X o el nombre de todos los integrantes.

Una invitación por pareja, ya sean matrimonio o pareja estable.

Una invitación para cada amigo soltero que no tenga una relación estable. Preguntad si acudirá acompañado.

Muchos Wedding Planner recomiendan hacer el siguiente cálculo: Dividir el número total de invitados entre dos y agregarle el 25%. Por ejemplo, si tenéis 100 invitados pensados para la boda, la cuenta sería así:

100:2= 50 + 25 = 75. Esas serían las invitaciones que deberíais encargar.

Se supone que, si aplicáis la regla, ya están  incluidos los imprevistos de última hora, pero siempre podéis hacer unas poquitas más por si alguna se extravía en el correo, hay alguna persona que a ultima hora os habéis olvidado y alguna para quedaros como recuerdo.

¿Cuándo enviarlas?

Entre cuatro o seis semanas antes de la boda.

Si va a ser fuera de vuestra ciudad, será mejor hacerlo con el suficiente tiempo para que los invitados se puedan organizar, unas ocho semanas antes.

Aconsejamos ir a una oficina de correos y sellarlas todas al mismo tiempo. Preguntad una fecha aproximada de llegada y si lo veis necesario y no son muchísimas, podéis mandarlas con acuse de recibo, pero que no pongan nada en el sobre ¡por favor!

Si veis que aunque hayáis solicitado contestación (SRC) no parece que los invitados contesten, estaría muy bien que 15 días antes de la boda los llaméis para confirmar su asistencia y así no quedaros con mesas vacías. Todavía estaréis a tiempo de anular algunos cubiertos del banquete.

Y, ahora, con esta información sólo os queda diseñar las más bonitas, invitar a vuestras personas más queridas y pasarlo fenomenal.

¡Otra cosita hecha!

El equipo de TWP Magazine

portada

blog

facebook

instagram

contacto