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Protocolo

Guía Rápida para Tener a Mano

 

¡Qué complicado!…porque en realidad no hay ninguno, aunque la tendencia es adaptar el protocolo habitual a gusto de los contrayentes.

Nos hacía ilusión echar una mano con esto de quedar bien en la boda ante todos los invitados y configurar una lista cerrada y muy específica con todas las normas que se consideran éxito seguro. Pero visto lo visto, es difícil marcar unas líneas; así que hemos preferido crear apartados con los puntos imprescindibles e ir aconsejando lo que a nosotros nos parece más adecuado.

Vestimenta

Cada uno puede hacer lo que mejor le parezca, lógicamente, pero si tenemos que hablar de protocolo, la opción más elegante sigue siendo el traje oscuro. Esto es traducible a un traje que puede ser de cualquier color, pero por favor ni pastel ni fosforito, por aquello de darle cierta respetabilidad a la ceremonia si es que se va a celebrar en un sitio normal. Si es en una playa o en un lugar al aire libre, las opciones se multiplican y podéis hacer cosas muy diferentes: pantalones y camisas blancas de lino, pareos tropicales, o cualquier otra cosa que se os ocurra pero que, por favor, tenga algo que ver con el entorno de la celebración. No vale ir vestido de príncipe hindú si te casas en una ermita de  un pueblo asturiano…no sé….es como raro.

Alianzas y demás

Si las alianzas tradicionales no os apetecen nada, podemos aprovechar que no hay reglas al respecto y, además, a muchos hombres les molestan los anillos. Así que se puede optar por  intercambiar relojes, que ahora está muy de moda, o de alguna joya que os resulte cómplice en este acto.

¿Quién se la pone primero a quién?…pues lo que hayáis decidido entre vosotros, que para eso el protocolo aquí es libre aunque, normalmente, lo suele iniciar la persona de mayor edad.

¿Ramo si o ramo no?

Pues bueno, eso es cuestión de cada uno. Aconsejamos que no sea una cascada de florecillas rosadas y delicadas tipo Lady Di porque queda pelín femenino y…bueno… no toca. Hay flores muy adecuadas para que las llevéis en vuestra boda. Un tallo de Ave del Paraíso, un ramo austero de rosas blancas o rojas cortadas, girasoles, unas calas o un ramo de tulipanes en cualquier color, quedará perfecto y muy masculino.

Otro detalle que resulta muy elegante es el boutonnière, un adorno floral que pueden llevar los novios en la solapa izquierda de la chaqueta de su traje y que sirve para diferenciarles del resto de invitados, aunque en algunos casos la pareja decide que los testigos o los padrinos también pueden llevarlo. Puede ir a juego con los ramos o no, eso lo dejamos a vuestra elección.

Madrinas, padrinos, o solo testigos

Esto solo depende de cuan protocolarios sean los dos contrayentes. Normalmente si son más conservadores  y quieren ser acompañados, optarán por hacer madrinas a las dos madres y si alguna de ellas ha fallecido, por ejemplo, la mejor elección sería una hermana o alguna mujer de la familia con la que se sientan muy unidos. Otra posibilidad es elegir una madrina y un padrino  (madre, padre, hermana o hermano) y solo es decisión de los novios quién lleva madrina y quién padrino. Por supuesto, si el tema familia no apetece nada de nada, pero aun así no se quiere renunciar a ir acompañados, siempre están los mejores amigos o amigas que estarán mucho más que encantados de asumir este papel.

Finalmente si nada de esto os parece interesante, podéis elegir unos testigos…dos van a ser necesarios seguro en cualquier ceremonia civil…o un grupo de amigos que resuelvan la papeleta.

Entrada en el lugar de la celebración

Normalmente en las bodas clásicas, el novio espera a la novia en el altar. Pero aquí no hay ni novia ni altar, así que… ¿qué hacer? Bueno… si queréis seguir un protocolo similar, lo normal es que el contrayente de mayor edad entre primero y espere a que entre su pareja.

Otra alternativa es que  vayáis uno detrás del otro con las/los madrinas/padrinos hasta donde esté  la persona que os case o, si no queréis ir acompañados, ambos contrayentes podéis caminar juntos por el pasillo, para finalmente reuniros frente a frente.

Cada pareja debe crear la ceremonia con la que se sienta más identificada y que les vaya a hacer más felices.

Respecto a los votos que se suelen preparar para  la ceremonia, a menos que se celebre ante un juez o un concejal, en las ceremonias privadas los novios pueden redactar a su gusto las frases que quieren que pronuncie el oficiante. Se puede elegir la  fórmula que se quiera, porque… “Yo os declaro marido y marido”… puede resultar demasiado frío y seguro que algo mejor se os ocurrirá para que esta sea una ceremonia absolutamente personalizada.

Mesas, invitados y saber colocarlos

Una vez resuelta toda la ceremonia…¡¡Ya estáis casados!!…

Si habéis tenido la previsión de organizar las mesas y cómo sentar a los invitados, este será un momento para relajaros y pasarlo bien con todo el mundo, olvidando el estrés de último momento.

Si en vuestra boda solo hay amigos, pues poco problema vais a tener…quizá la precaución de no mezclar mucho a grupos que no se conozcan, al menos a la hora de la comida.

Si hay familia y amigos la cosa cambia. Sería una suerte que ambos tuvieráis unas familias divertidas y enrolladas dispuestas a relacionarse y pasarlo bien. En ese caso, las mesas pueden ser variadas: amigos y familiares en perfecta unión. Si las familias, o una de ellas, son muy convencionales, serias o poco dadas a relacionarse, mejor ponerlos juntos para que se aburran en grupo y den la menor lata posible. Así los amigos lo pasaran bomba y vosotros podréis pasarlo de muerte sin estar pensando en caras largas y mesas silenciosas.

En fin, un poco de previsión, mucha ilusión en la preparación de los detalles y un poco de sentido común, harán que cualquier protocolo sea prácticamente innecesario y que la boda sea un exitazo y el mejor día de vuestras vidas.

¡¡¡Enhorabuena!!!.

El equipo de TWP Magazine

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