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Los Riesgos del Verano

 


 

El verano es la estación que todos esperamos. Vacaciones, largas noches con amigos, campo, montaña o playa, terracitas, cenas y mañanas sin madrugar. Y para nada queremos amargaros estos días, pero sí que tengáis en cuentas ciertas recomendaciones para que vuestro verano sea mucho más que perfecto. Y es que también existen riesgos y no queremos que os pase nada…

INSOLACION Y GOLPE DE CALOR

Suele aparecer cuando se ha estado expuesto al sol un tiempo prolongado y muy frecuentemente cuando se ha estado haciendo ejercicio al sol.

Los síntomas son congestión, dolor de cabeza y agotamiento, sed, calambres musculares, mareos, náuseas e incluso vómitos con un pulso irregular y fuerte, respiración acelerada y alta temperatura corporal. Si se sufre insolación se suda abundantemente mientras que en el golpe de calor la piel esta seca y enrojecida y no hay sudoración.

Se debe llevar al enfermo un lugar ventilado a la sombra y aplicar compresas frías en la cara, el pecho y la nuca. Cuidado con las inmersiones en agua fría porque podrían producir un shock.  Es muy recomendable beber suero salino (1 litro agua con una cucharadita de sal) a pequeños sorbos. Y, por supuesto, acudir con prontitud a un centro médico.


 

DESHIDRATACION

La deshidratación es la falta de agua como consecuencia de un desequilibrio entre el aporte y la pérdida. Cada día se pierden entre 2 y 2,5 litros de agua a través de la orina, las heces y el vapor de agua que expulsamos al exhalar. Y, cuando hace calor, a través del sudor. El sudor es una pérdida de agua adicional que puede hacer que perdamos hasta 1 litro más de agua al día.

En verano tenemos tendencia a beber más alcohol de  lo habitual durante nuestros momentos de ocio, lo que es absolutamente normal, pero hay que tener en cuenta que calor y alcohol no suelen ser una buena combinación.

El alcohol produce una hormona que expulsa el agua y al final hace que el cuerpo se deshidrate. De igual manera el café, el té y las bebidas gaseosas en dosis excesivas, también favorecen la eliminación de agua del organismo.

La primera señal  de la deshidratación es la sed. Pero no todo el mundo se da cuenta de que tiene sed, como las personas mayores, o le presta  la suficiente atención, como algunos deportistas ocasionales. Cuando nos deshidratamos aparecen distintos síntomas de gravedad que pueden evolucionar fatalmente: cansancio, calambres, fiebre, pulso acelerado, mareos, tensión arterial baja, falta de atención, confusión mental, insuficiencia renal, estado de coma y, si no tomamos medidas, puede ser causa de muerte.

El agua es, sin lugar a dudas, la bebida recomendad a la hora de hidratarse. Regenera las células y mejora la circulación de la sangre. Aunque cada persona tiene unas necesidades específicas, se aconseja beber una botella grande de agua (al menos un litro y medio) al día. Y, con un calor intenso, hay que beber un poco más.

También es importante recordar que, igualmente,  la hidratación está relacionada con la alimentación. Los alimentos más recomendados son las frutas y verduras ricas en agua.

EL SOL

Aunque el sol produce beneficios para la salud, como el aporte de vitamina D, también supone importantes riesgos. En los últimos años se ha producido un crecimiento del cáncer de piel, especialmente del melanoma. Entre las principales causas de este tipo de tumor figura la exposición inadecuada a los rayos del sol. Además del cáncer de piel, existen otras consecuencias negativas: quemaduras, manchas y aparición de arrugas o problemas de visión.

Los rayos UVA envejecen prematuramente la piel y pueden ser responsables de cáncer de piel. Los rayos UVB son responsables de las quemaduras y aumentan más que los UVA el riesgo de cáncer cutáneo.

Pero también hay que tener en cuenta que el sol es muy beneficioso si se toman las medidas correctas: utilizar una protección solar adecuada y repetir la aplicación varias veces durante la exposición que nunca debe hacerse durante las horas centrales del día. También es recomendable ir aumentando paulatinamente las exposiciones, utilizar gafas de sol con filtros protectores de los rayos UV y emplear sombreros para proteger zonas  sensibles como la piel del rostro.


 

PICADURAS

INSECTOS

Nos vamos a limitar a Europa, por lo que no hablaremos de hormigas de fuego o de la cosecha (México y Sudoeste de E.E.U.U), abejas matadoras (África y Brasil) o avispas  venenosas africanas.  Solo hablar de ellas, dan como mucho miedo.

Los insectos agresivos se dividen en dos grupos:

Los venenosos o picadores: avispas, abejas, abejorros, hormigas, arañas y escorpiones.

Todas ellas pueden evitarse con repelentes químicos y evitando lugares donde podemos tener un encontronazo poco deseado (avispas, abejas y escorpiones)  En el caso de picadura, si no se sufre de alergias o sensibilidad al veneno, son dolorosas pero no graves. En el caso de personas alérgicas o de una reacción excesiva, hay que acudir inmediatamente a un centro médico.

Los parásitos o chupadores: mosquitos, tábanos, pulgas, chinches, ácaros y garrapatas. Con  frecuencia son las picaduras de mosquitos las causantes de mayor número de problemas, sin embargo las pulgas pueden transmitir enfermedades y si son múltiples, se debe ver un médico. En el caso de los chinches, además de picar permanecen en la ropa por lo que debe de proceder a su exterminación. Cremas repelentes, sprays químicos y limpieza exhaustiva de las prendas tanto de vestimenta como ropa de cama, pueden ser una buena prevención.

OTRAS PICADURAS

MEDUSAS Y ANÉMONAS
Poseen pequeños aguijones en sus tentáculos que al tocarlos se clavan en la piel y producen pequeñas pápulas agrupadas en forma lineal. Provocan un dolor intenso y mucho picor. Las lesiones se lavan con agua salada, caliente a 50ºC , aplicando sobre ellas alcohol de 90º o compresas de amoniaco. Se recomienda acudir a un centro hospitalario si las picaduras son múltiples.

PEZ ARAÑA
El pez araña tiene un aguijón que produce  un intenso dolor y siempre debe ser extraído. Se debe acudir a un centro hospitalario y, en ocasiones, es necesario aplicar un anestésico sobre la zona.

SERPIENTES 
En nuestro país existen pocas especies venenosas. Los síntomas dependiendo del veneno inoculado pueden ser: mareos, sudoración fría, enrojecimiento de la zona, dolor intenso, caída de la tensión y hemorragias por encías y nariz. Su tratamiento es siempre hospitalario para ser tratado con suero antiofídico.

Esperamos que  con estos pequeños consejos podáis disfrutar de un felicísimo verano sin incidentes…

El equipo de TWP Magazine

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