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¿Y si organizais vosotros la boda?

Un Wedding Planner para parejas que no quieren contratar un Wedding Planner


 

En los últimos años, la figura del Wedding Planner se ha hecho casi imprescindible a la hora de organizar una boda. Sin embargo, la organización de una boda es una vivencia muy personal y no hay una forma correcta de organizarla. En muchos casos, los novios prefieren planificarla ellos directamente aunque, en la mayoría de las ocasiones, consideran que una ayuda extra profesional les puede ayudar a tomar las mejores decisiones y a no dar ningún paso en falso. Es cuando entra en juego el papel del Wedding Coach.

Muchos novios no quieren invertir en un Wedding Planner para toda la boda, incluso disfrutan con los preparativos, pero les falta experiencia y una visión amplia a la hora de planificar el evento. El Wedding coach asesora, desde su conocimiento y perspectiva profesional, con las recomendaciones precisas para la tranquilidad de los novios y, especialmente, para que disfruten en el proceso de planificación.

Concha Molina se dedica al asesoramiento de parejas desde su perspectiva profesional y personal como Wedding Planner durante más de quince años. Ella misma se define como una Wedding coach para aquellos novios que no quieren contratar a un Wedding Planner por los motivos que sea.

Tras varias sesiones a medida donde determina las necesidades, preferencias y presupuesto de los novios, Molina comienza a elaborar unas pautas para las parejas vayan cerrando los puntos de la organización. Ella no negocia con los proveedores… enseña a negociar. Tampoco se involucra en la decoración…. Proporciona pautas a las parejas para que tengan en cuenta unas mínimas directrices prácticas que les ayuden a elegir la mejor decoración. Igualmente, Molina tampoco firma los contratos con los diferentes proveedores, pero sí los revisa y asesora a los novios sobre “la letra pequeña”. De esta manera, su asesoramiento es continuo y totalmente personalizado. Si bien ella no va a ninguna reunión con ningún proveedor, una vez que los novios han estado viendo espacios, o fotógrafos, o caterings, etc, la Wedding coach supervisa cada opción y aconseja a las parejas sobre los pros y los contras para que ellos, finalmente, tomen la mejor decisión.

Algunas pautas a tener en cuenta si vas a organizar tu propia boda

1. Crea un presupuesto y cíñete a él. Es importante que los novios tengan claro que una boda es cara y consideren un presupuesto inicial al que puedan ajustarse. Si no tienen un criterio determinado a la hora de gastar, la boda puede subir mucho de precio y no, por ello, ser más lucida, más bonita o sus invitados van a disfrutar más.

2. Confecciona una lista de prioridades. Para algunas parejas lo prioritario es la comida, para otros es la fiesta, otros quieren ofrecer una bonita decoración. Si la pareja focaliza sus energías en lo prioritario (dos, tres servicios), el resto vendrá rodado.

3. Organízate. La pareja puede crear sus propias checklists, sus hojas de cálculo, documentos, etc para llevar su agenda, su presupuesto, las opciones de cada servicio, comparaciones de los mismos….. Igualmente, hay softwares y apps que ayudan a la hora de planificar, de confeccionar una lista de invitados y colocarlos, o bien a la hora de ceñirse al presupuesto. También hay apps muy útiles que recuerdan a la pareja los detalles más importantes, para que no quede nada en el tintero.

4. Revisa todos los contratos. Las parejas tienen que estar dispuestas a leer la letra pequeña, a considerar cuáles son los gastos de penalización si la boda se cancela, y a saber si el proveedor con el que están firmando el contrato, tiene un plan B en caso de cualquier contingencia. Si hay algún aspecto de la boda que no está indicado en el contrato (cualquier rebaja que les hayan ofrecido, un backup en caso de que surja algún contratiempo, o cualquier punto que haya sido discutido en persona), deberían exigir que se contemplase en el mismo, para evitar problemas futuros.

5. Trabaja en equipo con tu pareja. Es importante tener claro qué aspectos de la boda son importantes para cada uno y quién se va a encargar de una cosa u otra. Igualmente, lo ideal es estar de acuerdo en cualquier paso que se vaya dando en la planificación de la boda, y consultar, discutir y elegir juntos.

6. Piensa objetivamente. Con independencia de las implicaciones emocionales que la pareja tiene a la hora de organizar su propia boda, lo ideal es contar con el mínimo criterio para no caer en errores que haya que lamentar después. Por ejemplo, un profesional no se enfada con un proveedor…. Intenta sacar lo mejor del mismo, y tiene claro que no quiere enfadarse, sino que las cosas salgan bien. La pareja debería intentar ser lo más objetiva posible y no tomar decisiones impulsivas. Si un proveedor no está a la altura, antes de enfadarse, leerle la cartilla y perder un servicio que quizá no se encuentra a esas alturas de la organización, mejor negociar y tener mano izquierda.

7. No olvides hacerlo todo legal. De sobra es conocido que el sector nupcial cuenta con un gran intrusismo. Cualquiera es capaz de proveer flores o de cantar, o de fotografiar. Ahora bien, muchos fotógrafos o floristas ni siquiera son profesionales. Tan sólo ofrecen un servicio por el que cobran, sin tener una mínima infraestructura ni un plan B en caso de necesidad, y sí, los precios son muy económicos. Pero, a la larga, no merece la pena. Pueden dejar tirados a los novios si les surgen cosas más interesantes y, en cualquier caso, si estos no-profesionales no están dados de alta legalmente, podrían enfrentarse a una inspección en plena boda, con lo que el servicio quedaría sin prestar, y los novios no podrían hacer nada para impedirlo.

¿Y el día de la boda?

Si bien es recomendable que alguien se encargue de ciertos aspectos de la boda, no es imprescindible. Para ello ha de quedar todo bien atado, y seguir un planning de trabajo. Este esquema del día de la boda, ha de ser confeccionado por la pareja, e intentar ceñirse al mismo. Es cierto que la pareja no es consciente de si cumple con el horario que han establecido en el planning, por lo que siempre pueden apoyarse en un familiar que les recuerde que ahora viene el brindis, o que tienen que pagar a algún proveedor de última hora, o que se preocupe de invitados que no encuentran su sitio. Igualmente, en el espacio de celebración, también pueden pedir ayuda para este tipo de detalles.

Lo más importante es no perder perspectiva: la boda no es más que una celebración. Y lo que se celebra es el cariño entre dos personas y la alegría de una nueva vida en común. Ningún detalle de la organización debería ser más importante que eso.

En Buenas Manos aporta su experiencia de más de 15 años guiando a los novios: Analizamos vuestra boda, vuestra relación. Nos centramos en vuestras prioridades, vuestras necesidades, creando una planificación estudiada que podréis seguir fácilmente y que podéis poner en práctica para disfrutar durante la misma.

Os guiamos en la gestión de vuestro presupuesto, el protocolo de la boda o las necesidades técnicas que puedan surgir, así como la gestión de invitados, y nos centramos en los aspectos que no se os ocurren a vosotros para que vuestra boda no se desmadre.

Igualmente, os libramos de la tensión y nos adelantamos a los posibles problemas para que sepáis cómo abordarlos y evitaros sobresaltos.

Nuestras sesiones Wedding Coach se pueden contratar presenciales u online, desde una hasta un número indefinido.

Para asesoramiento y contrataciones:
En Buenas Manos Bodas
Tel.: 629 131 971
Orense, 8 – 28020 Madrid
Concha Molina

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