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Manu Moreno

Las Manos Prodigiosas

Otro días más y una entrevista nueva. Esta vez voy a conocer a Manu Moreno y en mi mente tengo a una persona que ha llegado a lo más alto en su profesión; que por sus manos han pasado políticos, modelos, celebrities de la alta sociedad… Vamos, que por momentos mis pasos se ponen tontos y la calle Huertas se me antoja más larga que el pasillo del hotel de El Resplandor. En cualquier momento voy a ver a esa malditas niñas gemelas que devorarán mi alma y yo sin decir ni mu… Uff… Mi alma de escritor me juega malas pasadas. Retomemos el camino… y es que tengo muchas ganas de verlo y pasar un ratito en la tienda que tiene en el Barrio de las Letras.

Me recibe con una sonrisa de lado a lado que me crea confianza. Es de esas personas que te llegan de inmediato.

¿Eres de Madrid?

No soy de Campo de Criptana en Ciudad Real.

¿Y llevas mucho en la capital?

Pues… llevo casi 30 años.

Dime, ¿qué te trajo aquí?

Yo empecé con 14 años en una peluquería en mi pueblo, y ya con esa edad a la peluquera con la que trabajaba le decía: “Yo me iré a Madrid a peinar a las famosas” y ella me contestaba: “Sí, sí.. tú sueña, sueña…” Y mira… al final aquí estoy.

¿Cómo empezaste, Manu?

Pues empezar, empezar… empecé como todo el mundo… de cero, barriendo pelos. Encima empecé por el año 88 más o menos y comencé en un pueblo donde había señoras de ochenta y pico años que no se dejaban tocar por un hombre. Fíjate, no me dejaban lavar las cabezas porque no querían que les tocase un hombre.

¿Y cómo fue tu evolución desde ese momento?

Pues desde pequeñito todo lo que ha sido manualidades, pintura… cosas con las manos lo he hecho. Por ejemplo, muy relacionado con el tema del maquillaje, con seis años empecé a pintar y en la Escuela Municipal de Pintura no te dejaban entrar en esa clase hasta los ocho años. Pero yo… venga a decir que quería pintar, que quería pintar y mi padre, que era el peluquero del profesor de pintura, habló con él para que me dejasen entrar. La pintura, te puedo decir, fue lo que me llevó después al maquillaje. Porque al final la pintura y el maquillaje son lo mismo: colores, oscuros y claros, luces…

De todo lo que haces hoy en día, qué es lo que más te llena?

La verdad es que es difícil de decir… Cada cosa te aporta algo diferente y creo que lo bonito es estar un poco en todo: el poder hacer desfiles, producciones de moda, tener el estudio y poder trabajar con gente de la calle… Al final cada uno te llena de una forma diferente.

Dime, ¿dónde te sientes más libre?

Hombre, me siento más libre en moda. Al final las producciones de moda y los desfiles siempre tienen ese punto más de locura que trabajar de cara a la calle. Digamos que la gente que viene a tu estudio a cortarse el pelo es sota, caballo y rey. Hay poca creatividad dentro de las limitaciones de la gente de la calle. Sin embargo, en moda, siempre es otro rollo porque cuando tú desarrollas en una producción siempre estás contando una historia. Imagínate que la inspiración es años 20, África, etc., pues tú estás desarrollando esa historia con el fotógrafo, con el estilista y con lo que yo hago. En el fondo, cuando tú abres una revista encuentras una historia reflejada y yo uso todas mis herramientas para que el que vea la producción de moda se vea reflejado en lo que estás hablando.

¿Cuando trabajas con el fotógrafo u otro profesional te dan libertad para crear?

Vamos a ver, el que lleva la batuta en una producción de moda siempre es o el director de arte o el fotógrafo que tiene, al final, en la cabeza lo que quiere. Eso él te lo expresa a ti y al estilista. Se sienta contigo y te describe lo que desea. Entonces depende muchas veces de si tú has trabajado mucho con ese fotógrafo o no. Si ya lo has hecho antes y conoce tu forma de trabajar o no ha trabajado pero ha visto tu book o ha hablado con tu manager y sabe un poco tu forma de trabajar y quién eres, pues siempre confía más en ti. No es lo mismo confiar en una persona que está empezando, que hacerlo en alguien que ya tiene una trayectoria de muchos años. Además hay muchas cosas que salen en la producción. Hay veces que, cuando ya tienes mucha confianza, no solo me meto en peluquería y maquillaje; por ejemplo le sugieres una pose que se te ocurre. Porque lo bonito en estas cosas es crear un equipo y sumar: el estilista, el fotógrafo y el maquillador que formen una historia bonita porque cada uno tiene una visión distinta de las cosas. De hecho, cuando haces una producción de moda inicialmente has hablado con ellos, has desarrollado un poco la historia, luego la peluquería y el maquillaje, después de eso haces una prueba de fotografía antes de todo y ahí ya ultimas los resultados, pues lo que ves en real dista a veces de lo que sale en las fotografías. Por ejemplo lo que al principio querías con un pelo recogido, al ver la foto descubres que quedará mejor con el pelo suelto y se lo comentas al fotógrafo que normalmente acepta tus sugerencias.

Háblame sobre el salón que has abierto, porque tienes fama de hacer tratamientos personalizados a tus clientes.

Lo que yo tengo es un estudio personalizado totalmente y normalmente funciono solo con citas. Como máximo suelo tener un cliente o dos. Es como muy exclusivo y luego los clientes se adaptan mis horarios aunque también yo lo hago a ellos. Esto es porque mi tiempo es muy limitado pues mi prioridad son las producciones de moda. Muchas veces me llaman para estas producciones el día anterior y si tengo reservas que coinciden tengo que cancelarlas e intentar buscar otro hueco. Pero al final, la gente que entiende mi concepto no tiene ningún problema.

¿Y dónde está tu estudio?

Está en Alonso Martínez, en la Calle Belén 18, sótano derecha.

Y bueno, estamos ahora en tu tienda de ropa.

Bueno, sí, como trabajo con moda tengo una tienda de ropa y soy socio de ella con mi marido que es quien la lleva normalmente. Yo le echo una mano de vez en cuando y elijo la colección con él.

Explícanos el nombre de esta tienda.

Se llama Ø. Es una Ø nórdica porque nosotros estamos especializados en ropa nórdica de hombre y de mujer.

¿Qué proyectos tienes a la vista?

Los proyectos van saliendo un poco sobre la marcha, pero te diré que tengo ahora una publicidad con Carmen Machi y estoy a punto de hacer una producción con Zara…

¿Y el ocio?

Todos los años me marcho de viaje en verano. Una de las formas de alimentarme a nivel cultural y estético es viajar. De esa forma ves esos tipos de maquillaje, de peinados, de vestimenta que pasean por otros países. El salir de España es fundamental, aunque te diré que nuestro país es fantástico también para quedarse en él…

Foto: Esmeralda Martín – Esmoking: Smokings Fields

Háblame de amor. Nuestra revista ya sabes que va de bodas y tú estás casado… ¿Qué me cuentas de la tuya?

Pues mi boda fue fantástica. Fuimos la segunda pareja gay que se casó en el Casino de Madrid hace tres años. La boda fue muy divertida, sobre todo porque fue muy diferente a lo que hacen en el Casino. Me casé dentro el Patio Central. Los anillos los trajo Otto, mi perro y tuvimos 170 invitados. Fíjate que en el Casino no dejan entrar animales pero la condición era que pudiese entrar Otto e hicieron una excepción. (los ojos se le iluminan al pensar en aquellos momentos). El recuerdo de mi boda es muy bonito… ver a toda tu gente reunida, es muy bello…

Sí. Y, como en todas mis entrevistas, seguimos hablando y la emoción sigue creciendo entre tantos recuerdos. Aún nos quedamos un poquito más hablando de otras cosas y nos despedimos con un abrazo y promesas de volver a pasar por la tienda y perderme entre esa ropa que no tenéis que dejar pasar.

Me voy con la sensación de haber pasado un rato con un soñador que te deja soñar con él y esa es la generosidad de los grandes. Así que me dejo ir y me preguntó quién será el siguiente personaje que esta revista me tiene preparado para el siguiente número.

 

Javier Espinosa

 

Calle Belén 18, sótano derecha.
Alonso Martínez

Tel.: 686 01 14 93

Fotos cortesía de Manu Moreno

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