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La Función que Sale Mal

por Javier Espinosa

la funcion que sale mal twp magazine

 

LA FUNCIÓN QUE SALE MAL presenta a un grupo de teatro amateur en el estreno de su obra de misterio en la que, como el propio título sugiere, todo lo que puede salir mal…¡sale peor!

Hoy os quiero hablar del significado de que algo salga mal, pero mal, mal… Esperad. Que todo tiene su explicación y me comprenderéis e, incluso, desearéis vivir el desastre del que habla este artículo.

Yo tuve la suerte de poder asistir a la primera representación con público de la obra “La función que sale mal”. ¿Qué es esto? Os preguntaréis. No me puedo creer que aún no hayáis oído hablar de ella. Que aún no hayáis sacado entradas para sumergiros en el caos. Porque “La función que sale mal” está en el Teatro La Latina en Madrid desde hace ya unas semanas cosechando un merecido éxito y a la que auguro un futuro eterno.

Veamos, voy a lo mío. Pues asistí a esa representación porque me invitó mi adorado Héctor Carballo (uno de los locos que forman parte del caos). Él es ese actor del que no te quieres apartar. De esos que lo quieres en tu vida para siempre con una amistad cargada de amor incondicional. De esos que viven su profesión con una pasión arrolladora y que te hace partícipe a cada segundo. Yo he tenido la suerte inmensa de trabajar con él y el hecho de verlo junto a un elenco increíble de actores y actrices brillando con luz propia, me hace sentir feliz… muy, muy feliz.

Vuelvo al momento en el que esa obra nos lanzó al desastre. Cuando se fueron las luces nos vimos sumidos en algo que desconocíamos. Yo había oído hablar de ella por sus éxitos en Broadway y Londres. Deseaba vivir todo aquello de lo que me habían hablado. Prometía humor y risas. Sabía que no me iban a defraudar.

Y no lo hicieron. Desde el primer segundo reí… a carcajadas. Reí y reí. Intenté recordar cuándo había sido la última vez que lo había hecho así, sin límite, sin filtro… dejarme ir y lanzar carcajadas sinceras, sin descanso, algunas bañadas en lágrimas. Porque hacía mucho tiempo que  un grupo de personas con tanta energía y empatía desbordante me hacía reír tanto. Recuerdo que era la primera función. De esas que se llenan de nervios y expectativas hacia cómo va a responder el público. Porque los actores se alimentan de esas risas, esas carcajadas. Es el alimento de la comedia y hace que cualquier chiste se  nutra de futuro y mil registros por descubrir. Los imagino a todos nerviosos, ansiosos de ríos de felicidad, esa que hace que los minutos fluyan sin saber y que te dejen con un poso de sonrisas que duren días y días.

Tenéis que verla. Una y otra vez. Los aplausos finales se llenaron de un aforo en pie deseoso de que todo aún saliese peor. Porque es la primera vez en la que una obra que sale mal… les sale tan, tan bien.

Repetiré. Sí. Muchas veces. Como no vayáis a verla os arrepentiréis. Os lo juro. Porque semejante equipo (actores, equipo creativo, etc…), tejen una trama tan loca y desproporcionada que, a cada segundo, deseas que todo vaya peor y peor. Y lo hace. Vaya que si lo hace.

Tan solo me queda decir gracias al elenco: Héctor Carballo, Carlos de Austria, Carla Postigo, Alejandro Vera, Noelia Marló, César Camino, David Ávila, Felipe Ansola, Paula García Lara, Ángel Saavedra, Avelino Piedad, Fael García. A Mark Bell (director de la versión original);  Sean Turner (director de la versión española) y a todo el resto del equipo creativo que hace que este caos sea lo que es… algo que sale tremendamente mal.

Gracias por hacerme parte de una locura digna de los mejores tiempos de Monty Pithon. Gracias por las lágrimas envueltas en carcajadas y gracias por la  magia del teatro.

Ahora solo queda que entréis en su página web y empecéis a reservar vuestras entradas porque aún van a estar con nosotros un tiempo que no debéis desaprovechar: www.lafuncionquesalemal.es

Fotografías: Javier Naval

 

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