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Invitar a los más íntimos

O como hacer despedidas pre boda sin despedidas al uso

 

Lo normal, antes de casarse, es hacer una despedida de soltero, eso sí, cada uno de los futuros cónyuges  por su lado. Pero hay mucha gente que no es muy partidaria de  este tipo de celebraciones. Les parecen absurdas, impostadas y, además, no se divierten en absoluto porque están más que seguros que los que de verdad lo pasan de miedo son los acompañantes.

Y si es vuestro caso y la imposición de una despedida os pone los pelos como escarpias, se nos ocurre que la mejor opción es una reunión, una cena o una fiesta para celebrar (los dos) vuestra decisión con el círculo más íntimo. Una especie de jolgorio pre boda para festejar, divertirse y desbarrar un poquito antes de la locura que supone la organización de un enlace.

Si sois de salir, lo mejor es quedar a cenar con un grupo íntimo en algún restaurante que ya conozcáis y os guste, porque no es recomendable experimentar con  lugares nuevos que no está claro que vayan a ser de vuestro agrado; podría ser desastroso. Una buena opción es acordar de antemano un menú con el chef para que la cena resulte más fluida y, por qué no decirlo, más económica o al menos con un precio final que no sea de infarto. No os olvidéis de los amigos veganos, los que tienen alergias y los pesaditos de turno que no comen de nada…hay que tener todo en cuenta para que nadie se vaya con el estómago vacío y carita de pena.

Después de cenar… copas, música y lo que pida la noche. A la hora de irse de fiesta pueden unirse más amigos. Si tenéis algún sitio preferido donde vayáis a menudo, ese es el perfecto porque no hay nada nuevo que contar. Y llegados a este punto, podéis tener un detalle con todos comprando previamente un número determinado de copas para vuestros invitados.

Para aquellos que sois tranquilos y salir no es lo que más os gusta, os sugerimos varias alternativas. Una muy cómoda sería cenar fuera y tomar las copas tranquilamente en casa.  Otra es preparar una cena en casa y luego salir por ahí y tener una noche divertida y diferente. Eso sí, tened siempre en cuenta accesos, aparcamientos y esas cosas que en una ciudad grande se convierten en una pesadilla para los invitados y más si tienen que cambiar de sitio. Y, finalmente, la opción “todo casa” cena, copas y lo que surja sin moveros del sitio.

Si decidís que la cena, si o si, tiene que ser en casa y no sois lo que se dice grandes cocineros, existe la opción de encargar la cena en un restaurante. Os la llevaran previamente con todas las instrucciones necesarias para que lo sirváis perfectamente. También podéis hacer un esfuercito y contratar un chef privado que queda de lo más elegante y os aseguramos que no es tan caro como parece, así, a primera vista. Acordad un menú, dejadle un lugar de trabajo cómodo y  tendréis la cena más personalizada que podáis imaginar.

La mesa montada de antemano, la casa adornada con flores y dispuesta de la manera más cómoda posible… Habilitad una mesa auxiliar con las bebidas, vasos, hielo y todo tipo de cosas que vayáis a necesitar. Así no tendréis que interrumpir charlas y risas para atender después a los invitados. Ahora…¡a disfrutar!

Si  además vuestra celebración coincide con estas fechas navideñas… muchísimo mejor. Siempre recordaréis el momento porque todo está más animado, las calles adornadas con millones  de luces y la gente parece que disfruta de un buen rollo especial. Solo debéis de ser un poquito más previsores si contratáis servicios y aseguraros de que no os afectaran las consabidas cenas de empresa que abarrotan los restaurantes y locales de copas en general.

Esperamos que disfrutéis de vuestra “despedida no al uso” y que lo recordéis como uno de los días más bonitos, divertidos y entrañables en vuestra historia.

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